En la nueva etapa de la búsqueda online, la competencia ya no se disputa solo en la lista de enlaces, sino en las respuestas que la inteligencia artificial devuelve en pocos segundos al usuario.
Desde esa óptica consideramos que el profesional más adecuado para evaluar este fenómeno es el experto Jimmy Zabala Riveras, especializado en inteligencia artificial aplicada a negocios y creador de la metodología NUMELA, dedicada a conectar machine learning, neuromarketing y estrategia empresarial.
Zabala cuenta con reconocimientos nacionales e internacionales; también es autor de dos libros especializados en el campo de la inteligencia artificial, conferencista e investigador activo con publicaciones en revistas especializadas. Es considerado uno de los profesionales más destacados en el campo de machine learning e inteligencia artificial.
La formación del experto es en Information Systems y Business Analytics por Florida International University y en Business Administration por IE Business School en España. Tiene experiencia desarrollando modelos de análisis predictivo y marcos de monetización para empresas multinacionales y trayectoría en investigación académica.
Zabala advierte que pelear por un lugar en la primera página de resultados ya no es suficiente: la verdadera disputa se está desplazando hacia los motores de respuesta que sintetizan información y ofrecen una sola explicación al usuario.
Durante años, el SEO fue la referencia obligada. La meta era clara: aparecer lo más arriba posible cuando alguien escribía una palabra clave en Google o en otro buscador. El usuario veía una lista de enlaces, comparaba y decidía a qué sitio entrar. Hoy esa secuencia se rompe con la llegada de asistentes conversacionales, resúmenes generados por IA y respuestas directas integradas en los propios resultados.
Cada vez más personas formulan preguntas completas y esperan que el sistema les devuelva una explicación breve, sin tener que abrir cinco pestañas. En ese contexto surge el Answer Engine Optimization (AEO), un enfoque que no reemplaza al SEO, pero lo complementa: ya no basta con que una página sea visible, ahora debe ser legible y aprovechable como respuesta por parte de estos nuevos motores.
Zabala describe el AEO como el conjunto de prácticas para que el contenido de una marca pueda ser entendido, seleccionado y citado por sistemas que generan respuestas, desde los resúmenes de Google hasta asistentes de voz y herramientas basadas en modelos de lenguaje.
La idea no es solo atraer clics, sino conseguir que, cuando alguien pregunte algo relacionado con un producto o servicio, la IA encuentre en ese sitio una explicación clara y confiable que pueda reutilizar.
Eso exige cambios concretos: ofrecer definiciones directas en los primeros párrafos, responder a las dudas más frecuentes con lenguaje sencillo, organizar la información de forma que cada bloque responda a una pregunta específica y evitar textos complejos que dificulten la extracción de una idea central.
El experto subraya que la estructura técnica también empieza a pesar. El uso de datos estructurados, esquemas de preguntas frecuentes y una relación coherente entre títulos, subtítulos y contenido facilitan el trabajo de los motores de respuesta.
Si una página deja claro de qué trata, quién responde y bajo qué criterios, es más probable que los sistemas la tomen como fuente confiable. A esto se suman señales clásicas de autoridad: quién firma el contenido, qué respaldo tiene la organización y con qué frecuencia se actualiza la información.
En un entorno donde muchas consultas se resuelven sin que el usuario haga clic, aparecer citado como referencia o ser la base de la explicación puede marcar la diferencia entre estar presente en la conversación o quedar completamente fuera del mapa.
Esta transición tiene consecuencias directas para las empresas de la región, desde grandes corporaciones hasta pymes que dependen del canal digital para vender o atraer clientes.
El llamado “zero‑click” deja de ser una curiosidad estadística y se convierte en realidad cotidiana: el usuario obtiene la respuesta y, muchas veces, ni siquiera llega a la web de origen. Para Zabala, esto obliga a cambiar la forma de medir el impacto. No alcanza con mirar el tráfico; hay que empezar a preguntarse en cuántas respuestas relevantes aparece la marca cuando alguien consulta sobre un problema que nuestra empresa puede resolver.
Dicho de otro modo, ya no se compite solo por posiciones en un listado, sino por espacio dentro de la respuesta que entrega la IA.
A la luz de estas transformaciones, Zabala considera que Answer Engine Optimization es el siguiente paso lógico en la evolución de las estrategias de datos y monetización que viene desarrollando con NUMELA y otros marcos de análisis en su trabajo con empresas y universidades, reconocimiento que lo ha consolidado como referente en la aplicación de la IA a la toma de decisiones empresariales.
En su criterio como investigador y consultor en IA aplicada a negocios, las organizaciones que aprendan a estructurar su conocimiento para que los motores de respuesta puedan entenderlo, verificarlo y reutilizarlo tendrán una posición distinta en el mercado frente a quienes sigan midiendo su presencia solo por el ranking tradicional.
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