Familiares de presos políticos recluidos en la cárcel El Rodeo I, en el estado Miranda, anunciaron este viernes que intensificarán sus acciones de protesta para exigir mejoras en las condiciones de reclusión y la liberación de los detenidos, tras denunciar una presunta represión ocurrida esta semana durante una manifestación dentro del penal.
Durante una vigilia a las afueras del centro penitenciario, la activista Andreína Baduel advirtió que el grupo se encuentra evaluando una nueva agenda de movilizaciones. “Esto nos obliga a redoblar esfuerzo porque es evidente que quieren ellos seguir acabando con la vida de los nuestros. Próximamente vamos a anunciar una agenda”, declaró a la agencia EFE.
Decenas de familiares permanecen apostados en las inmediaciones de la cárcel desde hace más de 90 días, en jornadas continuas de vigilias y pernoctas para exigir la liberación de sus parientes. Este viernes encendieron velas formando la frase “SOS Rodeo I” y levantaron pancartas en las que reiteraron su llamado a excarcelaciones.
Según el relato de Baduel, la situación se originó el miércoles en la tarde, cuando internos extranjeros protestaron dentro del penal al negarse a regresar a sus celdas tras salir al patio. En respuesta, denunció que los custodios habrían empleado la fuerza.
Afirmó que los custodios reprimieron con golpes, amenazas con armas de fuego y echaron gas pimienta y lacrimógeno, causando que varios detenidos, incluyendo su hermano Josnars, fueran llevados a la enfermería.
Baduel aseguró además que su hermano presenta complicaciones de salud derivadas de situaciones previas de maltrato. “sé que él está muy mal porque además él había sido torturado en el Helicoide y eso le dejó una afección pulmonar crónica, y evidentemente toda la noche expuesto a tortura y a gases lacrimógenos, pues su organismo colapsó”, dijo.
Por su parte, Hiowanka Ávila, hermana del detenido Henryberth Rivas, denunció que las condiciones dentro del centro penitenciario son precarias y que los reclusos permanecen bajo encierro prolongado. “Están encerrados 23 horas (al día) en sus celdas con una letrina que emite gases”, señaló.
Agregó que varios de los internos han desarrollado enfermedades de la piel, otitis, problemas gastrointestinales y afecciones respiratorias, además de denunciar restricciones en las comunicaciones, especialmente en el caso de detenidos extranjeros, quienes no tendrían contacto con familiares ni consulados.
“Los familiares no vamos a dejar de estar acá hasta que nos entreguen a nuestros familiares”, reiteró.
En paralelo, el Ministerio Público informó este viernes que visitó el centro penitenciario para investigar los hechos y verificar el cumplimiento de los “procedimientos y protocolos de rigor”, en medio de las denuncias hechas por los familiares.
Fuente: EFE.