Se cumplen 9 años sin trasplantes de donante cadáver en el país
En la actualidad, solo se hacen trasplantes de donante vivo, una opción limitada para la población adulta. Prepara Familia llama a priorizar a la infancia
Este 1 de junio, cuando se cumplen nueve años de la suspensión del programa de trasplantes de donante cadáver en el país, la organización no gubernamental Prepara Familia hace un llamado a las autoridades para mejorar las unidades de diálisis, priorizar la salud de los niños, niñas y adolescentes e incluir la reactivación de los trasplantes en las discusiones políticas actuales.
“Queremos que este tema se retome en todas las discusiones que están dándose sobre la reinstitucionalización del país. Antes del trasplante, estamos hablando de recuperación, fortalecimiento e inversión en el sistema de salud, que está fraccionado y en malas condiciones. Para poder reactivar, los servicios deben estar funcionando de manera estructural”, expresó Katherine Martínez, directora de Prepara Familia.
La Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene), adscrita al Ministerio de Salud, suspendió el Sistema de Procura de Órganos y Tejidos (SPOT) en 2017.
En consecuencia, no está disponible la modalidad de trasplantes de donante cadáver. Aunque la interrupción del SPOT debía durar solo tres meses, la espera ya suma casi una década y, en la actualidad, solo se hacen trasplantes de donante vivo.
Esta operación está disponible principalmente y de manera limitada para la población adulta, mientras que la población pediátrica se deteriora debido a los largos tiempos de espera.
Los trasplantes de vivo a vivo solo se pueden realizar a las personas que cuentan con un donante compatible hasta el quinto grado de consanguinidad. Quienes no tienen un donante vivo compatible quedan a la deriva, y muchos niños, niñas y adolescentes han fallecido sin haber tenido acceso a un trasplante.
“El desafío que tenemos como sociedad es enfrentar el sistema de salud que tenemos y ver de qué manera, con el auxilio de tanta gente, como médicos, organizaciones y servicios podemos trabajar en conjunto y lograr reactivar los trasplantes. En el caso pediátrico, como ya se ha propuesto, se puede consolidar la unidad piloto en el hospital de J.M. de los Ríos, mejorarlo y que cumpla con los estándares internacionales establecidos por la Organización Mundial de la Salud”, indicó Martínez.
“El daño es irreparable, el resultado de todo esto es la muerte”, alertó Judith Bront, integrante de Prepara Familia, quien fue madre cuidadora.
“Estos niños y adultos que están con una patología ya han vivido bastantes deficiencias este tiempo y merecen tener una nueva oportunidad de vivir con calidad de vida. Que el tiempo que permanezcan acá lo hagan de la mejor forma, y no con tantas deficiencias”, añadió.
Para Katherine Martínez, es importante avanzar en arreglar las deficiencias estructurales que llevaron a la suspensión del programa de trasplantes: garantizar servicios públicos como agua y luz, tener ascensores activos, laboratorios y equipos funcionales y todos los servicios hospitalarios que permiten la atención integral del paciente que va a ser trasplantado.
“Podemos dar pasos para la reactivación del sistema de trasplantes. Mientras tanto debemos ver de qué manera fortalecemos las unidades de diálisis, que todas las máquinas funcionen, que tengamos un personal de enfermería especializado y que podamos tener un grupo de médicos bien pagados para que se queden y no se vayan, especialmente en Nefrología”, añadió Martínez.
La directora de Prepara Familia también advirtió sobre la suspensión de los trasplantes de médula ósea para niños, niñas y adolescentes, pues son muy escasos y solo están disponibles para adultos, con grandes limitaciones.