Cuatro meses después del doblete sísmico que afectó a La Guaira y otros estados del país, los equipos de rescate continúan recuperando cuerpos entre los escombros, mientras numerosas familias siguen buscando a sus seres queridos desaparecidos y esperan respuestas sobre el destino de las víctimas.
El caso más reciente fue el del piloto comercial Gustavo Riascos, de 51 años, cuyos restos fueron recuperados durante la madrugada de este viernes 23 de octubre en el conjunto residencial Residencias Caribe, ubicado en Caraballeda, estado La Guaira. Riascos se encontraba en el segundo piso de la Torre B cuando ocurrió el colapso, según informó la periodista Maryorin Méndez.
La recuperación se produjo tras varias semanas de labores de tres agrupaciones voluntarias. Durante las últimas dos semanas, los equipos de búsqueda han recuperado 11 cuerpos en Residencias Caribe.
Ronnie Boquier, coordinador del área jurídica de la ONG Comité de Familiares de Víctimas de los Sucesos de Febrero y Marzo de 1989 (Cofavic), declaró a CNN que la respuesta a la tragedia en La Guaira ha estado marcada por un patrón de “opacidad informativa, vulneración de derechos de las víctimas y faltas graves en la ejecución de los protocolos internacionales de identificación y manejo de cadáveres”.
Señaló que los reportes oficiales se detuvieron el 24 de agosto, cuando las autoridades contabilizaban 6.509 fallecidos. En contraste, estimaciones independientes e internacionales sitúan la cifra potencial de víctimas mortales entre 10.000 y 20.000.
Cofavic ha recibido denuncias de familiares y asegura haber detectado, en al menos cinco casos, fallas críticas en la cadena de custodia de los cuerpos en los silos de La Guaira, donde funciona una morgue improvisada para atender la emergencia.
De acuerdo con los testimonios recopilados por la ONG, los familiares fueron sometidos a procesos masivos de reconocimiento visual mediante la revisión de entre 400 y 600 fotografías digitales de cadáveres en avanzado estado de descomposición, sin acompañamiento técnico ni psicológico.
Posteriormente, tras la asignación de un código y la inspección de las bolsas correspondientes, algunas familias denunciaron que los restos entregados no coincidían con los de sus allegados, lo que causó preocupación ante la posibilidad de que algunos cuerpos hayan sido entregados por error a otras familias y luego cremados.
“El Estado tiene las posibilidades o debería tener las posibilidades y, si no las tiene, tiene que hacer todo lo posible por buscar los elementos, ayuda internacional, todo lo que sea necesario técnicamente para poder dar una respuesta”, dijo Boquier.
La falta de información también dificulta verificar los avances anunciados por las autoridades en materia de vivienda, servicios públicos, infraestructura y remoción de escombros.
El pasado 11 de octubre, mientras se encontraba en Italia, Delcy Rodríguez difundió un video en el que anunció que se rehabilitaron y entregaron 2.422 viviendas en Caracas, especialmente en los municipios Libertador y Chacao; se asignaron 700 viviendas nuevas en seis estados y se recuperaron 686 viviendas en La Guaira.
Agregó que 7.336 personas habían sido reubicadas y que se habían liberado 30 campamentos transitorios.
Sin embargo, Iván Cedeño, profesor universitario y coordinador de la Red de Sobrevivientes de La Guaira, advirtió que la ausencia de un registro público independiente o una base de datos impide contrastar esas cifras.
“En el estado se están ejecutando trabajos, por ejemplo, de remoción de escombros. Uno observa que así como se remueven, hay muchos escombros por la magnitud de lo que ocurrió, pero no tenemos una métrica oficial sobre cuánto se ha recogido. Asimismo, el reporte de fallecidos se quedó congelado desde el pasado 24 de agosto en 6.509 fallecidos y ese día se nos notificó que había 60.785 viviendas afectadas. Pero eso quedó allí”, señaló.
Por otro lado, el gobierno reportó que en La Guaira se han recolectado 1,2 millones de toneladas de escombros, de una meta de 2,1 millones de toneladas. Asimismo, aseguraron haber despejado 120 frentes de trabajo para acelerar la recuperación de las zonas afectadas.
No obstante, sigue sin estar claro qué ocurrirá con los desechos, si se utilizarán en la reconstrucción o dónde están ubicados los 14 Centros de Disposición Temporal (CDT) creados para su manejo.
Las autoridades han notificado la recuperación del 99 % del servicio de agua potable y del 85 % de la conectividad. En cuanto a la infraestructura hospitalaria y educativa, Rodríguez sostuvo que la rehabilitación del hospital José María Vargas alcanza el 46 %, que hay 10 hospitales en reparación y que se han recuperado 115 de las 120 escuelas afectadas en La Guaira.
La Fundación Unidos en la Misión, citada en un reporte de Swissinfo, estimó que los sismos afectaron alrededor de 400 escuelas, lo que habría dejado a unos 200.000 niños, niñas y adolescentes fuera del sistema educativo.
La Red de Sobrevivientes de La Guaira ha identificado 28 campamentos transitorios en sectores como Mare Abajo, Playa Grande, los campos de golf de Caraballeda, Tanaguarena, el polideportivo, Puerto Viejo y la Universidad Marítima del Caribe.
En estos espacios viven al menos 14.000 personas que, aunque reciben atención, siguen esperando la asignación de viviendas y otras ayudas, incluidos créditos para emprender.
“La gente no espera milagros, pero sí quiere claridad, quiere la verdad del asunto y esa verdad da tranquilidad porque sabemos hacia dónde vamos y cuándo se les va a asignar una vivienda, que constituye un derecho. Después de que perdiste todo, es lo menos que puede hacer el Estado venezolano”, expresó Cedeño.
Para la Red de Sobrevivientes de La Guaira, además de atender a las personas que permanecen en refugios, es necesario que las autoridades divulguen cuándo concluirá formalmente la emergencia operativa y comenzará una fase organizada de reconstrucción.
“Es decir, cuándo cerramos esta etapa de contención, socorro y de atención primaria que se le ha estado prestando a las personas”, precisó Cedeño.
Alertó que la prolongación indefinida de las emergencias puede paralizar la dinámica económica del estado, aumentar la incertidumbre y debilitar el tejido social. Como ejemplo, indicó que la población desconoce si la emergencia provocada por los sucesos de 1999 llegó a cerrarse formalmente.
Mientras las maquinarias continúan removiendo los escombros y algunos comercios intentan mantener sus operaciones pese a la falta de visitantes, varias escuelas han retomado las clases. Para numerosas familias, sin embargo, la búsqueda de sus seres queridos y la espera por una vivienda siguen siendo las principales preocupaciones.
La Red de Sobrevivientes de La Guaira espera que el cierre operativo de la emergencia permita avanzar hacia una reconstrucción organizada, con información transparente sobre las víctimas, las ayudas y los plazos para atender a los damnificados.
Fuentes: Tal Cual/CNN/NTN24.
¿Deseas recibir esta y otras noticias en tu celular? Únete a nuestro grupo de Telegram https://t.me/diariolaverdad o WhatsApp https://bit.ly/3kaCQXh. Además, sigue nuestro perfil en Instagram @diariolaverdad y en Facebook y Twitter @laverdadweb.