Christian Castro, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), se declaró inocente este viernes 18 de septiembre de cargos federales que lo acusan de declarar falsamente al FBI sobre haber sido atacado antes de disparar y herir al venezolano Julio Cesar Sosa Celis durante la ofensiva migratoria en Minneapolis a principios de este año.
El agente compareció ante un juez magistrado federal tras ser acusado formalmente por la fiscalía este mes de seis cargos federales por hacer declaraciones falsas sobre el tiroteo del 14 de enero.
Castro, con un traje negro y un monitor electrónico visible en el tobillo, dijo muy poco durante la audiencia. El ICE lo suspendió sin sueldo a principios de este año, reseñó AP.
La audiencia federal se realizó, un día después de que compareciera ante un tribunal estatal por cargos de agresión y fuera puesto en libertad. Su abogado defensor, Daniel Gerdts, declinó hacer comentarios sobre el caso al salir del juzgado.
Los procedimientos judiciales se realizaron tras meses de disputas legales sobre si Castro, de 52 años, sería extraditado desde Texas, su estado de residencia, para enfrentar cargos en Minnesota. Al final, regresó por su cuenta después de ser liberado de una cárcel de Texas el pasado agosto.
En el caso federal y en el estatal contra Castro, los fiscales sostienen que le disparó en la pierna a Sosa Celis, de 24 años, al efectuar disparos a través de la puerta principal de una vivienda en Minneapolis.
Afirman que Castro luego mintió a los investigadores cuando les dijo que lo habían atacado con el palo de una escoba y una pala para nieve antes de disparar su arma.
Los fiscales de Minnesota lo acusaron en mayo, pero se vieron frustrados en sus esfuerzos por extraditarlo desde Texas, donde había sido arrestado.
Finalmente, se entregó a las autoridades federales cuando funcionarios dieron la voz de alarma de que podría huir a través de la frontera entre Estados Unidos y México tras ser liberado de una cárcel de Texas. Fue acusado por separado en un tribunal federal de distrito a principios de este mes.
Se trata del primer procesamiento del Departamento de Justicia contra un agente federal por acciones cometidas durante la Operación Metro Surge de este año, en la que miles de agentes se trasladaron a las Ciudades Gemelas, lo que derivó en protestas generalizadas, arrestos y la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.
En una audiencia anterior ante un juez federal en Texas, Castro fue puesto en libertad bajo una fianza de 75.000 dólares y se le ordenó llevar un monitor GPS en el tobillo. También se le ordenó entregar su pasaporte y cualquier arma de fuego personal.
Fuente: AP
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