El ministro chileno de Seguridad Pública, Luis Cordero, reconoció a EFE que existe “preocupación” por cómo la captura de Nicolás Maduro puede “impactar” no solo a nivel migratorio, sino también en la forma en que “se readapta” el crimen organizado en Latinoamérica.
“Es estratégico mantener un monitoreo de lo que sucede en Venezuela y en la región por la readaptación de las organizaciones criminales y los servicios criminales que prestan tanto en América Latina como en Europa y Oceanía”, aseguró, desde la región austral de Aysén, donde acompañó al presidente Gabriel Boric en una de sus últimas giras antes de dejar el poder.
Los tentáculos que las bandas criminales, extendidas por la región, son uno de los principales objetivos de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, entre los que existe “un consenso” sobre la importancia de trabajar “en conjunto”, independientemente del signo político, indicó.
“Desarticular una organización criminal en un país beneficia al resto de la región”, afirmó Cordero antes de apuntar a Caracas como el gran obstáculo en esta lucha: “El principal problema que tienen los países de la región es la colaboración con Venezuela”, añadió.
Tras las elecciones de 2024, consideradas “fraudulentas” por parte de la comunidad internacional, Venezuela rompió unilateralmente relaciones con varios países latinoamericanos, incluido Chile.
Una decisión que eliminó la escasa colaboración policial y judicial que existía e impide a Chile “expulsar nacionales venezolanos a su país”, recordó Cordero.
Según su Ministerio, hay 600 presos en Chile vinculados a organizaciones internacionales, la mayoría de ellos con el “Tren de Aragua”.
¿Deseas recibir esta y otras noticias en tu celular? Únete a nuestro grupo de Telegram https://t.me/diariolaverdad y WhatsApp https://bit.ly/3kaCQXh. Además, sigue nuestro perfil en Instagram @diariolaverdad y en Facebook y Twitter @laverdadweb.