
Los
Vecinos de las comunidades de Corito, Aurora, La Colina, casco urbano de La Villa del Rosario y otros sectores, trancaron calles y quemaron cauchos, durante todo un día, en protesta ante la falta de agua y la gran cantidad de basura acumulada desde hace más de un año, en las tres parroquias del municipio Rosario de Perijá.
Los manifestantes, furiosos, trancaron con palos, cauchos y piedras las calles. En algunos sectores quemaron los neumáticos y la basura. Gritaban “¡Agua!, ¡Agua!, ¡Agua! Tenemos más de un mes que ni siquiera nos responden con seriedad cuando vamos a reclamar a Hidrolago”.
Mostraban ollas vacías y hacían el llamado a los representantes de la hidrológica y de la alcaldía para que se presentaran y le dieran respuestas concretas para solucionar estos problemas. “Tenemos que comprar agua a los camiones que a veces nos cobran lo que quieren”, sentenció María Álvarez, de Corito.
Al borde
José Luis Rodríguez, vendedor de comida en el centro de la población, aseguró que están afectados porque no tienen el vital líquido. “Tenemos que comprar agua mineral para preparar los alimentos y esto es demasiado costoso”.
Ante la movilización de la gente, aparecieron patrullas de CPBEZ para tomar datos y conocer los planteamientos de los afectados, a quienes reconocieron el derecho a protestar de forma pacífica. Al retirarse los funcionarios, comenzó la quema de neumáticos.
Jorge Romero, gerente de operaciones de Hidrolago en la localidad perijanera, conversó con los habitantes de Corito. Señaló que la válvula de 12 pulgadas está aislada por lo que se dificulta la manipulación. Horas más tarde una cuadrilla de obreros realizó trabajos con el fin de mejorar el servicio.