El cerebro de su casa inteligente se llama “Echo”

El nuevo producto de Amazon trae al mundo real la experiencia del mayordomo virtual, pero le abre las puertas a nuevas amenazas a la privacidad 

En 1968 la obra maestra escrita por Arthur C. Clarke y dirigida por Stanley Kubrick, Odisea Espacial 2001, hizo alucinar y temblar a las audiencias del mundo al presentar un nuevo tipo de villano tecnológico: HAL 9000, un supercomputador con Inteligencia Artificial que controlaba los sistemas de la nave espacial Discovery y termina volviéndose contra los tripulantes David Bowman y Frank Pool tras quedar incomunicados con la Tierra durante una misión hacia el planeta Júpiter.

En el filme HAL utiliza sistemas de reconocimiento de voz, lectura de labios e interpretación de gestos y emociones para interactuar e incluso “manipular” a los astronautas, empleando sus cámaras de video y micrófonos como ojos y oídos que escudriñan cada movimiento de sus compañeros humanos. Desde los años 80 distintas empresas tecnológicas como Microsoft, Apple y más recientemente Google, han usado el crecimiento exponencial en las capacidades de procesamiento de los computadores para lograr importantes avances en sistemas de Reconocimiento Automático de Habla (RAH) e identificación gestual, hasta llegar al punto donde asistentes virtuales como Siri en dispositivos iOs, Google Now en Android y Cortana en Windows, son capaces de buscar información y ejecutar acciones en sus aplicaciones y dispositivos de escritorio o móviles, obedeciendo comandos de voz y gestos corporales.

Estas funcionalidades que ya demostraron gran practicidad en el mundo de los smartphones, ahora hacen su debut en artefactos exclusivamente pensados para el uso doméstico, acercando la experiencia de usuario a situaciones que usted antes solo veía en episodios de Los Supersónicos, Viaje a las Estrellas o la película de Spike Jonze, Her.   

De HAL a Jarvis

Imagine despertar un domingo plácidamente al sonido de su canción favorita, pedir los titulares informativos de las últimas seis horas, consultar el reporte del tiempo y su agenda de la próxima semana y recibir al instante las respuestas en un sedoso tono de voz, algo parecido a tener su propio Jarvis (el mayordomo virtual de Tony Stark en Iron Man). 

Todo lo anterior y mucho más ya es posible gracias a “Echo”, un producto creado por Amazon (subsidiaria de Google) que integra un asistente virtual con la funcionalidad de un parlante inalámbrico, capaz de comunicarse vía Wifi y Bluetooth con Internet, su computador de escritorio, Smart TV, Tablet y teléfono inteligente, creando una red personal que maneja todas sus comunicaciones y entretenimiento con una interface de voz. 

Esencialmente “Echo” es una pieza de mobiliario que gracias a un micrófono omnidireccional, escucha todo lo que usted dice, y responde “verbalmente” a requerimientos de información, buscando las respuestas en la web y sus bases de datos personales (álbumes digitales, videoteca, listas de música y documentos escritos), siempre y cuando usted inicie sus órdenes con la palabra “Alexa” o “Amazon”. 

El sistema también puede comunicarse con aplicaciones presentes en sus dispositivos, permitiéndole incorporar ítems a su agenda, listas de compras o de tareas por hacer, y reproducir contenidos en gestores multimedia como Netflix o Plex.

Extendiendo su alcance

Con apenas nueves meses en el mercado el sistema evoluciona a pasos agigantados. Ya otras empresas desarrolladoras de software, hardware y electrodomésticos han identificado el potencial de esta unidad para convertirse en el centro neurálgico de la llamada “casa inteligente”.

A la fecha existen una docena de productos compatibles como bombillos led, termostatos, teléfonos fijos, tomacorrientes temporizados, detectores de humo y alarmas que pueden controlarse desde la casa, empleando comandos de voz captados por “Echo” o remotamente a través del app disponible para iOs y Android.  

Empleando el historial de uso y algoritmos de reconocimiento de patrones “Echo” es capaz de aprender sobre las preferencias de la persona o grupo familiar, de la misma forma en que Google muestra publicidad relacionada con el historial de navegación del usuario. Esto permite al sistema “aprender” y adaptarse.

Amenaza al asecho

Hace menos de una semana investigadores de la empresa de seguridad informática Zimpherium detectaron una vulnerabilidad que afectaba 950 millones de dispositivos Android, la cual permitía a hackers infiltrar los equipos con código malicioso oculto en mensajes multimedia y a partir de ahí, controlar los recursos de memoria, cámara y micrófono sin que el usuario lo pudiera detectar.  Aunque Google respondió en tiempo récord con una actualización que corregía la catastrófica falla de seguridad, experiencias como esta y los programas de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU (NSA por sus siglas en inglés), denunciados por Edward Snowden y Wikileaks, despiertan serias preocupaciones sobre los riesgos a la privacidad que supondría la vulneración de un sistema como el “Echo”. 

 

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