Ceballos puede sufrir daños “irreversibles” si no come en las próximas horas

El exalcalde de San Cristu00f3bal fue trasladado el fin de semana a una cu00e1rcel comu00fan en San Juan de los Morros (Foto: Archivo)

Huelgas de hambre afectan gravemente los riñones. Según explicó su equipo legal el pasado martes, el dirigente de Voluntad Popular, sólo está tomando agua y muestra síntomas de debilidad física, que lo obligan a trasladarse de un lugar a otro en una silla de rueda y con tapaboca

Daniel Ceballos, exalcalde de San Cristóbal y preso político del Gobierno de Nicolás Maduro, tiene más de 124 horas en huelga de hambre. El pasado viernes a las 7.00 de la noche dejó de comer para exigir que se acate el petitorio que hizo junto a Leopoldo López, en el que exigen la liberación de los encarcelados por razones políticas, el cese de la represión y la persecución y el anuncio de la fecha de las parlamentarias para asegurar unas elecciones justas. 

Según explicó su equipo legal el pasado martes, el dirigente de Voluntad Popular, que fue trasladado el fin de semana a una cárcel común en San Juan de los Morros, solo está tomando agua y muestra síntomas de debilidad física, que lo obligan a trasladarse de un lugar a otro en una silla de rueda y con tapaboca. 

El médico Gonzalo Ruiz explicó que este puede ser apenas uno de los síntomas que padecerá el exalcalde si no levanta la medida de protesta. “Lo más grave de todo es que puede tener una afección renal, puede dañarse los riñones”. 

Alerta

Un ayuno prolongado por más de siete días -que se cumplen mañana- puede desencadenar en daños irreversibles. Más allá del aspecto físico, la palidez y la rápida pérdida de peso, el problema de salud del huelguista puede provocar patologías como deficiencia renal o fallas cerebrales. 

“El cuerpo para producir la energía que necesita para trabajar echa mano de las grasas, luego que se consume toda esa grasa va por la masa muscular, por eso estos tipos pierden mucho peso rápidamente. Si retiene líquido,  se dañan los riñones. Esto puede ser de un día para otro. Es un daño grave, porque uno puede volver a ganar su masa comiendo, pero lo de los riñones no tiene marcha atrás”, comentó Ruiz. 

Alguien que inicie una huelga de hambre necesita tomar suero, que trae un poco de azúcar y ayuda con la parte renal. Pero en el caso de Daniel Ceballos, el Centro Penitenciario 26 de julio no le ha suministrado esta solución (ni dejó que su equipo legal se la llevara), lo que aumenta el riesgo de daños colaterales. Tampoco se le ha permitido a uno de los líderes políticos más influyentes en Táchira recibir asistencia médica, por lo que sus familiares y abogados solo podrán constatar su estado físico hoy en la audiencia de juicio. 

 

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