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Los trabajadores acordaron el plan de compras en las tiendas. Cada cadena de supermercados tiene una determinación de los días de abasto para el personal para evitar la recurrencia en facturaciones y sospechas de “bachaqueo”.
Alexánder Pernía, dirigente sindical, explicó que los trabajadores tienen restringido el abastecimiento diario de los rubros esenciales sujetos a control de la Gobernación del Zulia y Gobierno nacional. Pueden comprar una “vez a la semana los alimentos regulados y quincenalmente los de aseo personal y limpieza”.
Resaltó que otros rubros que “no están restringidos” y no se exige el captahuellas pueden comprarlo. “no hay problema, sean refrescos, verduras. Nosotros estamos bloqueados para el diarios de los regulados”. Cada sábado se registra el acceso a abasto.
Señaló que los inventarios tienen que estar completos. El despacho es primero al público y luego se hacen los apartados para los trabajadores a fin de garantizar el surtido de su jornada.
“No hemos tenido problemas. Este sábado es la segunda jornada. Y cada cadena está haciendo su jornada. Los sindicatos nos hemos reunido con los patrones para que el impacto sea menor para el trabajador”.
Dexon Castro, dirigente en otra cadena de tiendas, destacó que hay criterios por compañías y organizaciones sindicales. “Las tiendas manejan números de clientes distintos a las cadenas hermanas”.
Guillermo González, vocero sindical de otra empresa, afirmó que “no hay bloqueos” es una metodología para el surtido de los trabajadores. El patrono, los trabajadores y la organización sindical afinaron cuáles serían los días de surtido para la cadena privada que representa.
Exhortó a concienciar para fortalecer los acuerdos. Hay una campaña de reflexión. “Los propios trabajadores de La Lago, dijeron: ‘no me des champú porque compré la semana pasada’”. En cada tienda hay tres trabajadores encargados de guardar la mercancía. Una la suben a piso de venta otra va almacén con la que aseguran la cantidad del personal.
González negó que haya hurtos en las tiendas, asegurando que los empleados saben las consecuencias, así como cualquier irregularidad en el sistema biométrico que involucre al operador. Ratificó que el “bachaquero" es enemigo del sindicato y los trabajadores, porque “agrede, amenaza, ataca”.