Lo sentimos Papa Francisco

Su deferencia con Raúl, es parte de un protocolo diplomático no censurable. En todo caso, pasó por alto las bestialidades del castrismo y rehusó hablar con disidentes

La actividad del Papa, desde nuestra óptica, tiene más implicaciones terrenales que religiosas. Su interpretación de la doctrina social de la Iglesia, lo ha llevado del atrevimiento conceptual a términos de polémica. Su conciencia de la universalidad eclesial, su organicidad estable y evolución milenaria, la hace ver como un ente maduro que ha dejado atrás épocas de ingrata recordación, que le permite preocuparse por el ser humano  como núcleo de la creación, pero referido a su bienestar y perfeccionamiento, sin profundizar a priori en la salvación de las almas. Esa iglesia retrógrada de otros tiempos se endurece y enfrenta desde sus entrañas las falacias de sus miembros y les augura sanciones no espirituales, sino legales, humanas.

No obstante, su presencia en Cuba y EEUU, demostró una profunda actividad geopolítica, que en aspectos muy puntuales nos lucieron contradictorios. Su llegada a Cuba cargado de elogios y obsequios a Fidel Castro, tiende un manto de negación a la sed de justicia en un país víctima de los Castro que han hecho del fusilamiento, las cárceles y la represión, el estandarte de ese Gobierno. Visitar al viejo criminal, es una afrenta a los valores cristianos. Su deferencia con Raúl, es parte de un protocolo diplomático no censurable. En todo caso, pasó por alto las bestialidades del castrismo y rehusó hablar con disidentes. No fue crítico directo del sistema cubano.

En EEUU arremetió contra el capitalismo y el dinero. Silencia que el materialismo dialéctico, ignora al ser humano y se centra en el poder  económico de Estado, como dueño y señor de los medios de producción. El ser humano es un subproducto de las revoluciones comunistas. Esa alusión al capitalismo desconoce el avance del sistema y evitó tocar lo positivo del mismo y que de tal fenómeno se ha nutrido el Vaticano.

Aboga por la supresión de la pena de muerte en EEUU y no en Cuba; cuando habla del alto porcentaje de presos en EEUU, desconociendo que si los hay, es por el funcionamiento de una justicia eficaz, que saca de circulación al delincuente con un debido proceso y no por componendas de comisarios políticos y mamotretos judiciales, como sucede en Cuba. Lo sentimos Francisco, su concepción simplista de esos hechos, responden al vocabulario de Fidel, Raúl, Chávez y Maduro. Empañó sus buenos momentos. Al fin de cuentas, Usted es humano.

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