No hay grúas para sacar de los escombros al niño Fabio Bastardo en Caraballeda

El pequeño de 9 años sigue atrapado a 13 días tras el doble terremoto. No cuentan maquinaria en Residencias Tahití

Foto: EFE

En las desplomadas Residencias Tahití, en Caraballeda, estado La Guaira, donde la familia de Fabio Bastardo sigue buscando a su hijo de 9 años tras el doble terremoto no hay una sola grúa. Trece días después no ha llegado maquinaria y aún no han sacado ningún cuerpo.

Hace cuatro días, en la entrada de este edificio había una decena de cámaras, periodistas y sobre todo muchos vehículos y grupos de rescatistas internacionales que pasaron a comprobar si este pequeño seguía con vida.

Ahora solo está la familia, resguardada en lo que queda de la cubierta del aparcamiento después de trabajar toda la noche, y otros vecinos que también tratan de recuperar los cuerpos de sus familiares.

Las máquinas amarillas -grúas, retroexcavadoras- están sobre todo en los edificios colapsados más próximos a La Guaira, y en las zonas más internas apenas han llegado aún.

“Acá no ha venido ninguna máquina (…) No es posible que en todos estos días 22 personas están allí y no se ha podido sacar una sola”, lamenta a EFE Aloa González, quien asegura que hay 22 cuerpos en el edificio de 12 pisos, entre ellos su hermana, y aún ninguno ha podido ser rescatado.

“Aquí todos nos quedamos en la calle, nosotros no tenemos para pagar 3.000 dólares para contratar una maquinaria”, dice esta mujer, que cuenta que “la maquinaria que ha llegado no da abasto y la que está dando el Estado, que posiblemente esté dando alguna, tampoco es suficiente”.

La búsqueda de Fabio

La familia de Fabio Bastardo dice que, junto a bomberos venezolanos, han conseguido ya identificar, mediante túneles y agujeros, el cuarto del niño, el baño y gran parte de la sala, donde creen que podría estar él, que aseguran que aún está vivo, junto a su madre muerta.

Incluso este lunes 6 encontraron el maletín que su padre, Francisco Bastardo, le regaló con lentes de telescopio porque le encantaba la astronomía y mirar las estrellas.

“Yo creo que ya nos falta poquito, pero nos falta esa mano de obra que nos quiera ayudar para seguir buscando a mi muchacho”, dice a EFE el padre, quien describe a su hijo como “alegre, inteligente, amoroso” y con gran pasión también por la geografía.

Aguardan sin despegarse de los escombros, resguardados del voraz sol de La Guaira, haciendo acopio de botellas de agua y tratando de dormir en colchones que les han cedido.

El mismo día del terremoto, González consiguió rescatar los cuerpos de sus dos padres y dice que por ello se siente “privilegiada”: “Yo fui y enterré a mi mamá y mi papá y me vine para acá a tratar de rescatar a mi hermana. Yo no he descansado un día ni he dormido”, dice.

Por lo que le piden al gobierno interino y a la comunidad internacional más maquinaria. “Hemos tenido que pasar el calvario de velar aquí a nuestros muertos”, explica esta mujer que solo quiere poder dar sepultura a su hermana.

Fuente: EFE

¿Deseas recibir esta y otras noticias en tu celular? Únete a nuestro grupo de Telegram https://t.me/diariolaverdad y WhatsApp https://bit.ly/3kaCQXh. Además, sigue nuestro perfil en Instagram @diariolaverdad y en Facebook y Twitter @laverdadweb.