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Águilas del Zulia es el único equipo del béisbol profesional venezolano que ha estado presente de manera continua la postemporada de las últimas siete temporadas, objetivo que logró bajo una constante: un rendimiento notable en la primera etapa del campeonato, factor que sirvió de remanente para asumir el resto del calendario.
Esta campaña y con un formato de campeonato muy distinto, el lento inicio del equipo rapaz puede generar interrogantes sobre las aspiraciones del equipo rapaz, más allá de las oportunidades que pueda generar en la segunda mitad del campeonato.
Las Águilas cuentan con las herramientas para salir adelante y meterse entre los seis primeros puestos de la clasificación, para esto los zulianos deberán mejorar algunos detalles que están generando turbulencia en el despegue.
Ofensivamente la alineación del mánager Darryl Kennedy está en deuda con su producción. Las Águilas han logrado acumular 144 bases alcanzadas, segundos en la liga, pero no consiguen la manera de concretar las oportunidades que crean, promediando cuatro anotaciones por juego.
Con corredores en posición anotadora las Águilas batean .168 (101-17) dejando a 195 hombres en circulación, de estos 143 varados entre la segunda y tercera base, la cifra más alta de la liga. Mientras que con las bases llenas solo han dado dos hits en ocho oportunidades, ambos imparables de Lane Adams.
La sequía productiva se acrecienta en la parta baja de la alineación. Entre el sexto y el noveno bateador, se han combinado para .236 (169-40), con apenas 11 fletadas.
A mejorar
Las molestias físicas de René Reyes y Alí Castillo no le han permitido a Kennedy combinarlos en su lineup, factor que también influye directamente en el rendimiento del club.
La adición de José Pirela a la alineación le podría solucionar a Kennedy un problema de inconsistencia que refleja el roster entre los jugadores que alternan tiempo de juego.
Franklin Barreto, Freddy Parejo, Ronald Bermúdez y Rainer Olmedo se han combinado para un porcentaje con el madero de .139.
Mike Jacobs, siendo parte del eje ofensivo de la novena, apenas refleja un average de .186. El toletero no ha logrado conseguir los espacios en el terreno para ubicar sus batazos, su Babip (promedio de bateo de pelotas puestas en juego) es de .206.
En deuda
143 Corredores dejados en posición anotadora suma la ofensiva de las Águilas, líder de la liga en lo que va de temporada.
.236 Es el promedio de bateo colectivo del equipo rapaz del sexto al noveno en el orden de la alineación.