El
El engendro heredero, ese inepto y estrafalario delincuente que Fidel le recomendó al difunto, luciendo lo que es un desquiciado autócrata, que gobierna, violentando a cada instante la Constitución Nacional y obliga a sus adláteres a cumplir el rol que desde Cuba se les designe; propuso una ANC "a la carta", que le permite sin la participación ciudadana, es decir, "sin votos pero con balas" poder perpetuarse en el poder. Esta ANC no murió al nacer; simplemente no se formó en el vientre maligno de la revolución, por una sencilla razón: no hay espermatozoides en el régimen comunista capaz de preñar a una sociedad, cuyo anticonceptivo, es que se educó y se hizo ciudadano en democracia, en el respeto del Estado de derecho y en el disfrute pleno de las libertades republicanas. Los comunistas en el poder, jamás se imaginaron, que la sociedad opositora venezolana, que representa un poco más del 85 % de la población, le saldrían al paso a su propuesta, con un plebiscito de acuerdo a los artículos 5 y 70 de la CN.
El plebiscito, de plebil (la plebe, plebeyos, pueblo) y scito del latín (tener en cuenta); es una consulta cuyo resultado implica la manifestación de la voluntad general o popular, de forma vinculante, para legitimar una acción política de soberanía o de transformación de un Estado. El plebiscito es utilizado para someter a consideración del pueblo acciones o decisiones tan importantes para la sociedad, como la independencia o forma de gobierno antes de su ejecución. El plebiscito es una resolución tomada por un pueblo a partir de la pluralidad de votos. Se trató de una consulta realizada por los poderes públicos (en este caso en concreto, la AN, electa por más del 68 % de los votos) para que la ciudadanía se exprese mediante el voto popular directo – no de las balas y fusiles- respecto a una determinada propuesta.
El engendro heredero, con ese pobre apoyo político que tiene es muy poco lo que puede hacer para evitar ser defenestrado del poder; la vía que se utilice, cualquiera de ella, es eficaz para su caída o su huida del poder. El triste papel de Maduro en el poder político, tiene una fuerte resistencia en toda la sociedad civil y esperan ansiosos la hora para darle un "parao" a esta realidad agobiante, que arremete salvajemente contra nuestra vida y salud.