Revelan que hijas de Zapatero tenían vínculo con represión en Venezuela

Informes de la Agencia Tributaria y la UDEF incorporados al caso Plus Ultra señalan pagos de Venqis a Whathefav SL, la empresa de Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente del gobierno español. Se trata de una firma que montó una estructura digital que operó en Venezuela con cuentas falsas, propaganda política y la aplicación VenApp

Foto: Agencias

La Agencia Tributaria descubrió que las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, cobraron entre 2023 y 2024 un total de 100.965 euros de Venqis, una empresa con domicilio en Panamá que colaboró en la “represión” de Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez y lanzó campañas de propaganda en redes sociales para apoyar a candidatos bolivarianos en la propia Venezuela, Panamá, Bolivia, República Dominicana y Honduras.

Los pagos de Venqis a la agencia de publicidad de las hijas de Zapatero, Whathefav SL, no habían trascendido hasta ahora, pero la Unidad de Apoyo a la Fiscalía Anticorrupción de la Agencia Tributaria y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional de España incluyeron esta conexión en sus informes.

Las diligencias apuntan a que Zapatero usó Whathefav SL para canalizar el cobro de presuntas comisiones ilegales por influir en el Ejecutivo de Pedro Sánchez y otros gobiernos extranjeros.

Detrás de Venqis se oculta una potente maquinaria de comunicación e ingeniería social controlada por el brasileño André Golabek (Sao Paulo, 1977), que acumula en su país hasta 19 procedimientos distintos de las jurisdicciones laboral, civil y fiscal de los que ha escapado refugiándose en otras jurisdicciones.

En apariencia, Venqis es sólo una agencia de consultoría política, gestión de crisis y campañas electorales, pero el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (Clip) y el proyecto Mercenarios Digitales lograron en 2023 adentrarse en las tripas de la compañía y aflorar otra realidad.

Por un lado, Golabek lanzó en 2021, con motivo de las elecciones regionales venezolanas de noviembre de ese año, centenares de cuentas falsas en X (antiguo Twitter) para apoyar a los candidatos del chavismo y presionar a los aspirantes de la oposición para que no concurrieran a los comicios.

El análisis de esas cuentas de trols reveló que también apoyaban a candidatos alineados con el Grupo de Puebla de Panamá, República Dominicana y Bolivia. La actividad de esos perfiles falsos en X coincidía en el tiempo con la adjudicación de contratos públicos en esos países controlados por partidos bolivarianos a la estructura empresarial de Golabek. Los encargos se camuflaban con otros conceptos, como el desarrollo de aplicaciones informáticas de gobierno abierto y el mantenimiento de servicios digitales de atención al ciudadano, o asesoría en imagen y comunicación, por ejemplo.

Con todo, el hallazgo más relevante afecta otra vez a Venezuela. En 2022, el gobierno de Maduro y Delcy Rodríguez lanzó una aplicación llamada VenApp que supuestamente iba a servir para que los ciudadanos pudieran hacer gestiones burocráticas sin moverse de casa y trasladar directamente a sus representantes todo tipo de quejas e inquietudes.

El rastreo de VenApp desveló que había sido creada por una mercantil llamada Nolatech, una de las mercantiles del entramado empresarial de Venqis. Las propias cuentas falsas en redes sociales gestionadas por Golabek participaron en la campaña del chavismo para pedir a la población que se descargara VenApp y empezara a utilizarla como forma de comunicación con sus políticos.

El gobierno colocó vallas publicitarias y emitió anuncios en televisión invitando a instalarse VenApp.

El verdadero interés de Maduro no era facilitar la vida de sus ciudadanos, sino espiar sus teléfonos móviles y convertirlos en colaboracionistas del gobierno. Una filtración permitió descubrir que, detrás de su inocente fachada, la aplicación permitía al chavismo clasificar a los venezolanos en función de su adscripción ideológica, las mesas electorales en que estaban registrados para votar y apropiarse de otros datos personales para, con herramientas de big data, trazar perfiles precisos sobre la orientación de cada individuo.

Además, el formulario de contacto con las autoridades fue modificado para que cualquier ciudadano se convirtiera en un delator de opositores. Maduro llegó a pedir expresamente a los habitantes en la televisión oficial, a sus finales de 2025, que usaran VenApp para reportar a las milicias bolivarianas cualquier comportamiento sospechoso “para seguir ganando la paz y la tranquilidad”.

A finales de 2024 había casi 2.000 presos políticos en las cárceles venezolanas, según Foro Penal. Este martes 26, cuatro meses después de la caída de Maduro, aún seguían entre rejas 409. A estas cifras hay que sumar los 7 millones de venezolanos que abandonaron el país por diferentes razones, entre ellas, la persecución política.

Las hijas de Zapatero convirtieron a Golabek en uno de sus principales clientes en 2023, según la Agencia Tributaria. En concreto, ese año recibieron de Venqis 28.800 euros y, en 2024, otros 72.165.

Se desconoce si la relación económica de Whathefav con esta empresa continuó en 2025.

La Udef subraya precisamente en uno de sus informes que Venqis “asesoró en campañas que coincidieron con la actividad de centenares de cuentas falsas, en la aplicación Twitter, que difundieron desinformación y propaganda a favor de aspirantes bolivarianos a gobernaciones de Venezuela y de funcionarios en Panamá, Bolivia y República Dominicana”.

Los documentos incorporados al sumario del caso Plus Ultra no precisan en qué consistieron exactamente los trabajos que Laura y Alba Rodríguez Espinosa realizaron para la estructura de propaganda del chavismo, pero esa fecha coincide con la creación de una plataforma en Venezuela, en abril de 2023, en la que participó Whathefav SL.

La plataforma se llamó El Server y estaba centrada en la información sobre videojuegos y e-sports, una de las especialidades de Whathefav SL. Las hijas del expresidente socialista consiguieron el beneplácito de Maduro para poner en marcha este medio de comunicación. La pista de El Server conduce otra vez a la panameña Nolatech, filial de Venqis.

Ese proyecto de Whathefav SL y los pagos recibidos de Golabek coinciden con la etapa de máximo esplendor de la influencia de Zapatero en Venezuela.

Bajo la coartada de velar por la defensa de los derechos humanos en este país, el antiguo secretario general del Psoe y su testaferro, el empresario Julio Martínez Martínez, entablaron contactos con empresarios del chavismo para comprar petróleo, oro, níquel y otras materias primas y vendérselas al Partido Comunista de China (Pcch) y los Emiratos Árabes Unidos, según el sumario del caso Plus Ultra.

Whathefav SL tuvo otros clientes relacionados con Zapatero, además de Venqis. La mujer del adjunto al presidente de Telefónica y presidente de Movistar Plus, Javier de Paz, íntimo del expresidente del gobierno, pagó a Laura y Alba 10.527 euros en 2024, por ejemplo.

Una sola empresa, Inteligencia Prospectiva SL, cliente también de Zapatero, pagó a Whathefav SL 561.440 euros entre 2021 y 2024 por razones que se desconocen. Asimismo, Huawei, vinculada al exsecretario general del Psoe, transfirió a las hijas de este otros 80.000 euros.

Por ahora, ni Laura ni Alba están imputadas en la investigación del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, pero su colaboración con el presunto cobro de comisiones ilegales por tráfico de influencias y el blanqueo de capitales de la trama que supuestamente lideraba su padre perfilan un futuro judicial oscuro para ellas.

Fuente: El Confidencial

 

 

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